Revisa siempre con regularidad tu vehículo
Mantente siempre atento a la vía, evita distracciones como el móvil, respeta la distancia de seguridad y adapta la velocidad a las condiciones de la carretera.
Los neumáticos son el único punto de contacto con la carretera. Revisa sus presiones y desgastes, ya que un mal estado puede afectar a la estabilidad, el frenado y el consumo.
Para evitar que se descargue la batería, no dejes luces o dispositivos encendidos con el coche apagado, evita arrancarlo varias veces sin necesidad y revisa o cambia la batería cuando sea necesario.
Detén el coche en un lugar seguro, enciende las luces de emergencia y ponte el chaleco reflectante antes de salir. En carretera, usa la baliza V16; en ciudad, basta con las luces. Coloca el gato hidráulico detrás de la rueda pinchada, cambia por la de repuesto y aprieta bien los tornillos. Revisa la presión y acude a un taller cuanto antes.
Ante un accidente, ponte a salvo encendiendo las luces de emergencia, usando el chaleco reflectante y situándote en un lugar seguro lejos del tráfico. Y si hay heridos, llama al 112, explica claramente dónde está y qué ha ocurrido, y ayuda solo si no hay peligro, sin mover a nadie salvo que exista un riesgo inmediato como fuego o impacto.